Buenas!
Hacía mucho tiempo que tenía abandonado el blog. Tal vez haya sido un período de reflexión posterior a las elecciones donde el análisis se transforma en obligatorio.
La pregunta, satisfecho?, la respuesta, NO.
La pregunta, entendible?, la respuesta, SI
La pregunta, siguen las diferencias e inquietudes?, la respuesta, OBVIAMENTE.
Pues bien, vamos!
En primer lugar, no me parece que las cosas estén bien. Tal vez sí se haya avanzado en algunas cuestiones que en general son poco palpables dado que se ha trabajado mucho en las bases sociales y esto es visto, a mi gusto erróneamente, como puro asistencialismo. Digo erróneamente porque creo que lo hecho resultaba necesario y obligatorio para el Estado. En lo que difiero es en el motivo o la planificación. La ayuda urgente es obligatoria, la progresiva sustitución del subsidio y la asistencia por trabajo real, digno y estable, es esencial!
Las recetas que se aplican distan de ser novedosas, son simple intercambios de remedios ya experimentados, sin planificación y resultan solo parches basados en la atención diaria de necesidades pero sin una verdadera estrategia nacional, basada en el consenso de las diferentes fuerzas, por menores que estas aparezcan en la actualidad.
La idea no es imponer a la fuerza y los gritos lo que se entiende como política nacional sino encontrar precisamente líneas de acción en las que TODOS acuerden en la imperiosa necesidad de fijar como políticas de estado.
Reformas?
Urgente! La educación, volviendo a establecer niveles de exigencia y calidad educativa que a largo plazo se traduzcan en excelencia y verdadera competitividad.
Política: a fin de favorecer la participación saludable de todos los postulantes, sin depender de las estructuras partidarias ni de listas donde se acomodan favores de campaña que solamente se traducen en deficiencias posteriores de gestión y legislación. El objetivo, dar pureza a la participación de candidatos y ciudadanos.
Judicial: modernizar realmente el poder judicial de manera de lograr eficiencia. NO malgastar recursos con descentralizaciones administrativas sino más bien lograr que los procesos y sistemas funcionen adecuados a las necesidades de la gente, con mayor tecnología y adaptación de la realidad.
Por último, realmente hace falta consenso político en afectar recursos humanos y procedimientos a quienes están destinados, y esto no es a la Administración, sino a los administrados.
Es un comienzo, y se empieza AHORA, cuando la inquietud surge.
Podrán decir que es irrelevante o inútil la inquietud ya que el gobierno ha arrasado en las urnas, pero bueno, ya he visto a gobiernos establecerse con mayorías abrumadoras y caer de la misma manera por su incapacidad de entender que, satisfechas las necesidades, los pueblos piden calidad. Y viceversa …
No se logra tranquilidad sin la satisfacción del cumplimiento del deber.
No le pido colaboración a quienes entienden el ejercicio del poder como la imposición de sus planes sino a quienes aún consideran que las cosas se DEBEN HACER BIEN
GRacias
LdR










